30.6.10

¿Alguna ves viste llover en un día soleado?

¿Qué es verdadero y qué es falso? ¿Lo que vemos a simple vista es verdadero? ¿Podemos confiar en lo que escuchamos? ¿En qué decidimos creer? ¿Es verdadero lo que se ve y falso lo que no se ve o al revés? ¿Alguna vez vieron a alguien hacer un papelón por lo que siente? ¿Alguna vez ocultaron lo que sienten por miedo al papelón?
Muchos compran gato por liebre y se dejan llevar por las apariencias, pero todos sabemos que las apariencias engañan ¿no? Es mucho más fácil dejarse llevar por las apariencias y vivir en la mentira. No todo es lo que parece, ni todo lo que brilla es oro, eso también deberían saberlo. Hay mucho brillo, pero muy poco oro. Algunos se terminan creyendo las apariencias, y así viven... aparentemente viven. Pero vivir de verdad es otra cosa, amar de verdad es otra cosa. Hay que saber mirar muy bien para ver de verdad a la gente, para ver su esencia, y no su apariencia. A veces el que parece un santo, es un demonio. Y el que parece un demonio, es un santo. A veces lo que brilla de verdad es una baratija, y el oro... el oro de verdad, no brilla. Lo esencial es invisible a los ojos, pero igual se ve. Hay que abrir los ojos para ver que la verdad no siempre es la apariencia. Muchos venden gato por liebre, pero si vos viste una liebre de verdad ¿quién te va a engañar?... Por ahí es la primera vez que estás con una liebre después de frecuentar tanto gato...
Pero si alguna vez viste lluvia en un día soleado, no te podés dejar engañar por el chorro de una manguera.