"Recuerdo que solías preguntarme qué era el paraíso para mí, y después de describirte una hermosa casa blanca en la playa lejos de la civilización, tú contestabas que tu paraíso era cualquier rincón del Mundo donde pudiéramos estar juntos... Extraño tus frases llenas de esperanza y el dulce sonido de tu voz repitiendo una y otra vez 'Tú eres mi paraíso'."