25.8.10


El cruce de dos caminos es un lugar sagrado. Allí el peregrino ha de tomar una decisión. Por eso, los dioses suelen dormir y comer en los cruces.
Donde las carreteras se cruzan, se concentran dos grandes energías, el camino que será escogido y el camino que será abandonado. Ambos se transfoman en un solo camino pero simplemente por un pequeño período de tiempo.
Nadie puede quedarse allí para siempre: una vez hecha la elección, es preciso seguir adelante, sin pensar en el camino que se dejó de recorrer.