en los que todavía
es necesario correr riesgos,
dar pasos insensatos.
directo a los ojos.
Y toda mujer,
con un mínimo de sensibilidad,
consigue leer los ojos
de un hombre enamorado.
Por absurdo que parezca,
por fuera de lugar
y de tiempo que se
manifieste esa pasión.
Porque en la vida real, el amor necesita ser posible. Incluso aunque no haya una retribución inmediata, el amor solo consigue sobrevivir cuando existe la esperanza - por lejana que sea - de que conquistaremos a la persna amada.
EL RESTO ES FANTASÍA

